Gonadomegalia peruvianis

por Luis H. Ballón

        El finado Dr. Luis Felipe Angell Angell de Lama y don Leopoldo de Trazegnies Granda han descrito minuciosamente esta enfermedad endémica en el Perú, que afecta tanto a sus élites como a sus masas. Esta se caracteriza porque los individuos afectados asumen un comportamiento de marcada flatulencia verbal (con frases altisonantes y casi siempre malolientes, pero carentes en absoluto de sustancia), una soberbia de dimensiones patológicas y una delusividad extrema. La manía de rigor es la adulación y la obsecuencia hacia los pudientes y famosos y el desprecio hacia los humildes y los desposeídos; el pronunciar los grandes apellidos con ese ritintín cortesano obligatorio; una admiración ciega a todo lo europeo y euroamericano y la negación de lo autóctono en sí mismos.

        Los enfermos y enfermas se desviven por tratar de impresionar a los demás (sobre todo a quienes perciben como sus competidores y enemigos) y de despertar la envidia de los mismos. Ello se conoce como «cagar gente». Para ello se endeudan por muchas generaciones y se prostituyen sin medida. Otro de los aspectos es el llamado «maleteo», que consiste en realizar monólogos solipsistas en tono insolente y altanero, cuyo objetivo es agredir emocionalmente al interlocutor para sobajarlo al mismo tiempo que el «maleteador» demuestra su superioridad (económica, social, racial, etc.). El «maleteo» casi siempre se inicia con la frase típicamente peruana «¿Sabe usted con quién está hablando?», seguida de seudopreguntas e interrupciones al interlocutor (o, mejor dicho al «maleteado») con otra seudopregunta o con una frase agresora (llamada «pachotada»).

        La gonadomegalia es celebrada diariamente por los medios de comunicación peruanos y encarnada por muchos de sus políticos con gestos acartonados de poseros tercermundistas y palabras infladas como «grandeza», «poderío» y «pueblo» y también por las emputecidas luminarias de su triste industria mediática, las que viven y mueren en contagioso olor de fatuidad, cerrándose así el ciclo de la patología nacional.

        Los estudios indican que esta psicosociopatía se originó en el Perú hace cientos de años, pero también se puede ver ahora en áreas geográficas como Miami por efecto de la migración peruana al exterior. La ciencia moderna acaba de descubrir un posible tratamiento para la gonadomegalia peruvianis. El medicamento se llama Dexawebine®.