César o nada.
Pío Baroja.
Editorial R. Caro Raggio, Madrid, 1920.

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CASTRO DURO

por Leopoldo de Trazegnies Granda

Castro Duro

      "Castro Duro se encuentra asentado sobre un cerro de tierra roja...," tierra que destila vino áspero. Desde la llanura, "Castro Duro destaca su silueta en el cielo, entre dos edificios altos y poligonales, uno amarillo de color de miel, viejo y respetable, la iglesia; otro blanco, alargado, moderno, la cárcel... Desde el paseo que hay al lado de la iglesia, llamado el Miradero, se ve la gran hondonada, llanura sin fin, plana y desierta que rodea a Castro".

      La Colegiata "La iglesia mayor es románica, de color pardo amarillento, dorada por el sol. Se levanta en un extremo del cerro, como centinela que espía el valle... Por la tarde, desde el Miradero, desde la altura en que se encuentra Castro, se siente uno aplanado ante ese mar de tierra, ante el vasto horizonte y ante el profundo silencio".

      Castro Duro tiene un ancho río que traza una gran S a sus pies, cruzado de una orilla a otra por un larguísimo puente de más de veinte ojos. En otras épocas sus aguas llegaban a besar las antiguas murallas.

 
Río Duero

      La descripción del novelista podría corresponder a casi cualquier pueblo castellano/leonés. Incluso podría ser Zamora, pero esta ciudad no está sobre un cerro de tierra sino sobre unas peñas. La capital del románico le cede parte de su nombre a la ciudad barojiana porque al igual que la antigua Ocellum Duri (Ojos del Duero) Castro Duro se encuentra en la ribera del mismo río. Pero los personajes de la novela se refieren al pueblo que "está" en la provincia de Zamora pero nunca a la capital de la misma.

      Si ascendemos el cauce del Duero hacia Tordesillas nos encontramos con un pueblo en lo alto de un cerro de tierra roja, con dos edificios en la cumbre que dominan el paisaje, Vista de Toro uno de ellos es la Colegiata Stª Mª la Mayor, considerada como uno de los monumentos románicos más originales de España, con aires orientales y posteriores incrustaciones góticas. El río se contonea a sus pies sin llegar a tocar los restos de sus históricas murallas y lo cruza un puente de piedra de muchos ojos. Conocemos a esta villa de vino oscuro y fuerte al paladar bajo el nombre de Toro y así figura en las guías turísticas, pero es muy probable que su nombre en el mapa ficticio de España sea el que le dio Pio Baroja: Castro Duro.

      Allí sitúa Baroja al cacique Calixto García Guerrero, propietario y morador del palacio de los duques de Castro Duro, hombre influyente política y socialmente en varias villas a la redonda, entre las que se encuentran Cidones, Valdesangil y Griñón.

      Baroja localiza la ciudad en la provincia de Zamora, pero la adorna con las características de ciudades de otras provincias que él conoce bien, una de ellas es Logroño ciudad por donde ya había dejado correr a Zalacaín el Aventurero protagonista de otra de sus novelas, y también Béjar, por donde anduvo él físicamente con su amigo el pintor Regoyos según me recuerda una amable corresponsal bejarana.

      A Logroño le pide prestadas sus calles: "Sólo rodeando a la plaza se pueden contar la calle Mayor, la calle del Laurel, la calle del Cristo, la calle de los Mercaderes, la calle de las Herrerías, de la Zapaterías, del Perezal, el Muro de la Penitencia y la calle de la Cadena".

      En Béjar se inspira para rebautizar al cercano pueblo zamorano de Valdefinjas de feo nombre, por el eufónico Valdesangil bejarano y para ennoblecer al senador don Calixto García, cacique del pueblo, con el título de conde de la Sauceda, finca-palacio situada en los alrededores de la ciudad salmantina a la que él fue más de una vez de veraneo atraído por sus paisajes y sus amistades. Hay una unión esotérica entre los nombres de Baroja y Béjar que comparten las tres mismas consonantes, si escribiéramos sus nombres en árabe serían casi la misma palabra. No sé si el escritor fue conciente de esta casualidad.

      César o nada es tal vez la novela más política de don Pío, donde expresa esa rara compatibilidad entre el interés social y su individualismo racial y anticlerical. Inserta su ideal en acontecimientos que parece haber vivido en primera persona, sus viajes a Roma o por España, sus amistades, conversaciones, opiniones... para Baroja la novela debe abarcar todo lo cotidiano.

      La novela, construida a retazos como casi todas las de este autor, parte de una anécdota real: estando él de médico en el pueblo vasco de Cestona hizo amistad con César Moncada y su hermana Laura. César era un joven con inquietudes políticas y ella una mujer culta, sensible y refinada. El narrador sigue el recorrido de estos jóvenes como si nos mostrara una película y él fuera el cámara que la registrara pero que nunca apareciera en pantalla.

  Mapa de la región
CÓMO LLEGAR

      Es una novela de tesis porque expone sus ideas políticas y religiosas, pero también una novela de praxis porque trata de cambiar el mundo empezando por la acartonada España tradicional, como lo pretendieron todos los de su Generación noventayochista.

      La obra tiene dos partes muy definidas, una titulada Roma y la otra Castro Duro. En la primera se vale de la sociedad de la Ciudad Eterna para expresar su anticlericalismo y sus ideas anti religiosas e ilustrarlas con los pasajes históricos más vergonzosos protagonizados por la Iglesia católica, haciendo honor al dicho "Roma veduta fede perduta". En Castro Duro en cambio aprovecha para expresar sus ideas políticas liberales analizando a los personajes de un pueblo-tipo. Se interna más bien en la profunda geografía castellana, en sus costumbres, para criticar sus conductas. Allí hace llegar a César Moncada con su inseparable amigo de la infancia Ignacio Alzugaray, decidido a cambiar el mundo.

      Pio Baroja era un gran iconoclasta, ateo, misógino y con una visión shopenhauriana del mundo, aunque nunca le faltara el optimismo impulsivo de los grandes pesimistas. Describe la aventura de la vida sin necesidad de irse a sitios exóticos, en plena meseta, entre las gentes que él conoce bien, bebiendo ese vino áspero de su Castro Duro zamorano pero un poco logroñés y otro poco bejarano.

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PAGINA ACTUALIZADA EL 30/6/2007