CONTEMPLANDO LA LUNA Y ANHELANDO UN AMOR LEJANO

Sobre el mar asciende la luna;
tras el horizonte arde el firmamento entero.
Se lamentan los que se aman: ¡es infinita la noche!
Su añoranza llega hasta el amanecer.

Apago el candil
para disfrutar del resplandor de la bóveda celeste
y me deslizo en mis ropas
porque empiezo a sentir el peso del rocío.

Desde que no puedo coger un puñado de polvo de luna
para regalártelo a ti,
me duermo
con la ilusión de encontrarte en mis sueños.

Chang Chiu-Ling (673-740)
(Traducción: L. Tamaral)

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PAGINA ACTUALIZADA EL 7/8/2006