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COMENTARIOS BREVES por L. de Trazegnies Granda

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S.- EL FRACASO ESCOLAR DE LOS NIETOS DE LA GUERRA (15/9/2005)

        La OCDE nos advierte que España está a la cola de Europa en cuanto al aprovechamiento de sus estudiantes. Se habla de fracaso escolar como si fuera algo aislado, independiente de todo el resto de actividades nacionales, cuando es sólo una pequeña parte del gran fracaso social de la España del siglo XX.

        No sólo son los estudiantes los que van mal, también hay un fracaso político, hemos sido incapaces de hacer una transición a fondo de la dictadura a la democracia, tenemos una democracia imperfecta, los que se consideran conservadores han sido incapaces de formar un partido serio, responsable, y los de izquierdas cuando gobiernan aceptan sin pudor las exigencias empresariales, olvidándose del trabajador y olvidándose de que todos somos trabajadores; el panorama cultural tampoco es para tirar cohetes; el cine sobrevive con unos cuantos títulos; la investigación no despega. Lo que sí es verdad es que la juventud es siempre la última consecuencia de la historia, la catalizadora de todos los errores de sus mayores y sus carencias son más visibles, por ejemplo, el fracaso escolar de los nietos de la guerra.

        Cuarenta años no se los salta nadie a la torera, todavía hoy sufrimos las consecuencias de la represión. Fuimos una generación de reprimidos y muchos de nosotros educamos a nuestros hijos con la misma mentalidad mezquina del Movimiento Nacional, algunos a bofetones; y esto no se ha terminado todavía, hay quien defiende seguir educando a sus hijos a golpes, como los curillas de nudillos duros de aquellos años.

        La dictadura no sólo destruyó a los que sobrevivieron a la guerra, sino a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, es algo casi bíblico.

        Tampoco estoy de acuerdo con los que intentan recuperar la memoria de ambos bandos, no hubo dos bandos, hubo una España democrática que estuvo a la cabeza de la Europa humanista, cuando ya "reinaban" Hitler y Mussolini. España era una isla, que las brigadas internacionales, con sus escasos medios, vinieron a defender desde todas partes del mundo, contra la horda nazi.

        El nivel adquirido en esos pocos años de república se puede comprobar con sólo revisar los títulos de los libros que publicaron las principales editoriales republicanas entre los años 1931-36, (Cenit, Historia Nueva, la CIAP, Oriente, Zeus) que introdujeron en España los autores de vanguardia más variados (Hermann Hesse, César Vallejo, Barbusse, Charlie Chaplin -si, Chaplin-, John Dos Passos...) y difundieron los mejores manuales sobre sociología, historia y humanismo españoles (Albornoz, Marañón, Unamuno, Américo Castro, Ortega y Gasset). Esa democracia española concedió el voto a la mujer, legisló el divorcio, el aborto, los derechos laborales, la libertad religiosa...

        Pero la libertad, la cultura, resultaron sospechosas para los militares pro germanófilos más reaccionarios (Sanjurjo, Mola, Franco, Queipo, Millán Astray) y decidieron destruírla. Una vez ganada la guerra contra ese gobierno progresista, Franco impuso el erial cultural, informativo, político, social, en la España que nos tocó vivir. No, no hubo dos bandos, hubo una España próspera republicana destruída por la rebelión de los militares felones, de la que aún no nos hemos repuesto. Si nadie ha infundido a la juventud esa inquietud por saber qué pasó en la España anterior a la guerra, no me extraña que fracasen en sus estudios, y los investigadores en sus laboratorios y los filósofos y los peluqueros. Deberíamos empezar por leer libros como el de Anthony Beevor, que acaba de salir: "La guerra civil española".

        Mientras continuemos en la modorra posfranquista y no se recupere el espíritu humanista de la república no habrá terminado la transición.

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S.- UN DIABLO COJUELO LLAMADO KATRINA (9/9/2005)

        El huracán Katrina, como el Diablo Cojuelo ha ido destapando los tejados de Nueva Orleans y dejando al descubierto la miseria de la sociedad americana.

        Hemos visto que había gente que no podía huir de la ciudad porque no tenía medios o no tenía a dónde ir. Algunos cargaron las escopetas y se dedicaron a saldar antiguas deudas, otros violaron a mujeres aterradas, los más saquearon tiendas y mercados para conseguir alimentos. El saldo han sido miles de cadáveres que se pudren flotando en las aguas contaminadas que inundan calles y plazas. Pero nadie organizó el salvamento. Cinco días después de la catástrofe Estados Unidos, incapaz de solventar el problema, pide ayuda a Europa. Es una vergüenza que pida mantas, comida rápida y petróleo la primera potencia mundial, cuando mantiene una guerra injusta en Irak que le cuesta mucho más; con sólo desviar una partida del presupuesto de su ejército tendría suficiente.

        También ese Diablo Cojuelo llamado Katrina nos ha mostrado la magnífica construcción americana, las casas se caen y no queda nada, ni los cimientos, porque no tienen, son prefabricadas, especialmente diseñadas para una zona de tifones, por lo que se ve.

        Cuba les ha ofrecido enviar 1.500 médicos pertrechados con toda clase de medicinas de primeros auxilios. Bush no se ha dignado ni contestarle. ¡Eso es ser agradecido en el más puro estilo americano!

        La comparación con Cuba es inevitable. Cuba es una isla que podría caber entera en Texas, sin medios, bloqueada comercialmente desde hace 30 años, que sufre peores huracanes y tifones que los de la costa americana, porque se encuentra en un extremo del triángulo de las Bermudas, sin embargo el pueblo cubano ha demostrado siempre una solidaridad de la que carecen los norteamericanos, y el gobierno de Fidel Castro, sí, el de Fidel Castro, ha gestionado siempre las catástrofes de forma impecable, evacuando a toda la población sin distinción de colores ni status social (la última vez fue en junio de este año, a causa del huracán Dennis), a tal punto que ni siquiera son noticia en los periódicos.

        El huracán de Nueva Orleans, como el Diablo Cojuelo clásico, nos muestra la verdadera cara de los Estados Unidos, no la que vemos en las películas.

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S.- NUEVA ORLEANS (2/9/2005)

        Los norteamericanos ya demostraron su torpeza en la tragedia del 11-S. La organización del auxilio en una situación de emergencia máxima fue un caos. Luego se pelearían los distintos cuerpos de salvataje entre ellos echándose las culpas de la desorganización que hubo. En aquella ocasión estuvieron más preocupados de que no se tomaran fotos ni videos de los cadáveres, que de socorrer a las víctimas que seguían vivas. Hicieron bien su trabajo, no vimos ni una sola imagen de los miles de personas que murieron en las Torres Gemelas.

        Ahora, en Nueva Orleans, las víctimas del huracán llevan cinco días sin comer ni beber, hacinados en estadios donde se producen robos, tiroteos y violaciones. En esta ocasión, las fuerzas de orden público están más preocupadas de proteger la propiedad privada que en socorrer a las víctimas. Les han dado órdenes de "tirar a matar", pero no les dan de comer.

        Está claro que en el paraíso USA de la empresa privada la empresa pública no funciona. Por otro lado nos muestran cuáles son los valores del pueblo americano, qué es en realidad lo que defienden.

        Hay un proverbio estadounidense que dice: "Si no puedes arreglar algo coge un martillo más grande". Pues parece que esta vez se les han acabado los martillos con los que han machacado Irak.

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P.- EL BLOG DE HARO TECGLEN: http://www.eduardoharotecglen.net/blog/
(31/8/2005)

        Haro Tecglen es un minimalista maximalista, dice mucho con pocas palabras. En una Feria del Libro de Sevilla me acerqué a saludarlo y le dije que a veces compraba El País sólo por leer su columna. No me creyó. Ahora se lo reafirmo.

        En el artículo de hoy, una idea me llama la atención más que las demás: la herencia. ¡Qué afán tiene la derecha española en negar que son los herederos de todas las derechas que en España han sido! Se la sacuden como caspa en hombro de señorito. ¿Pero quién puede negar que son alfonsinos, riveristas, cedistas, franquistas y aznaríes?

        Eso no sería tan malo si lo superaran con dignidad convirtiéndose en una derecha moderna, civilizada, europea, pero lo malo es que van a peor: cada día son más maniobreros, mentirosos, cínicos.

        Nos queda un consuelo: no volverán a gobernar. El único peligro que tenemos ahora es que el PSOE se derechice, entonces, apaga y vámonos.

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S.- ACCIDENTES (29/8/2005)

        Durante el mes de agosto ha habido racha de accidentes aéreos. Los aviones y los coches son los aparatos de tecnología más anticuada que nos vemos obligados a utilizar en pleno siglo XXI. Los aviones se cobran cientos de vidas de una sola tacada, y los coches, en goteo continuo, los redondean a miles.

        Recuerdo a mi abuelo verificando el nivel del aceite en su viejo Packard de los años 40 con la varilla que introducía en el motor con seriedad de químico. Ahora que todo ha cambiado, que hablamos por sofisticados móviles del tamaño de un paquete de tabaco, o trabajamos en ordenadores con pantallas de cristal líquido, sin embargo, seguimos haciendo la misma operación que hacía mi abuelo, con la misma varilla de rayitas sucias para comprobar el aceite del motor del coche.

        Los aviones. Siguen usando la ruidosa tecnología de los años 80. Yo no me atrevería a conducir un coche con la edad de los aviones que están volando. Ahora que tenemos aire acondicionado en nuestras casas, que la lavadora es superautomática, que la cocina es de vitrocerámica, los coches y los aviones siguen teniendo esos motores enormes y pestilentes. ¿Por qué?

        Porque las multinacionales impiden el progreso en favor de sus intereses económicos. ¿Nos extraña que se caigan tantos aviones o que haya tantos accidentes en carretera? Con la tecnología anticuada del siglo XX en el denso tráfico del tercer milenio, lo lógico es que hubiera más.

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ENLACES A BLOGS DESTACADOS:

  • E. HARO TECGLEN

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