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LA ESPAÑA NEGRA

        Hay fantasmas azules y fantasmas negros. Todos sabemos que los blancos no existen o son falsos. El ojo de Goya fue un excepcional cazador de fantasmas de carne y hueso. El pintor abandonó la luminosidad de la pradera de San Isidro y el lujo dieciochesco de la corte de Carlos IV para dibujar la España de la barbarie institucionalizada, hipócrita y dogmática, poblada por fantasmas feos por dentro y por fuera, con el alma desdentada y los hábitos harapientos, alimañas humanas que expelen el odio de Dios.

        Y también dibujó a los fantasmas azules, las víctimas inocentes, que se mantienen transparentes hasta que sufren el atropello de los otros y se hacen fugazmente visibles. Goya los captó en blanco y negro en el momento que despedían el aura azul del pavor, del horror a la sin razón, a la crueldad brutal que utilizan los que creen estar en posesión de la Verdad para imponerla. Poco importa que sean inquisidores católicos, reyes absolutistas o soldados napoleónicos, su método es siempre el mismo: la intransigencia, la violencia, la irracionalidad.

        Vivió el pintor el primer intento de transición de la España negra a la España moderna, que se ha repetido varias veces en la historia, la última a la muerte de Franco y la adopción de la democracia. En aquella ocasión la invasión napoleónica había terminado afortunadamente con los lastres medievales del absolutismo político y religioso y puso los medios para que el ciudadano adquiriera la dignidad que como persona le corresponde en la sociedad, dignidad humana recogida en la Constitución de Cádiz de 1812.

        La restitución de la monarquía en la persona de Fernando VII recibido por el pueblo con el escalofriante grito de "¡vivan las cadenas!", la restauración del absolutismo anterior con todas sus humillaciones y arbitrariedades, y la guerra de la independencia contra los franceses, rezuman en la obra del artista aragonés, angustia, dolor y a veces desesperación. Probablemente abatido por la decepción, Goya se exilia en Francia al final de su vida, como poco antes lo había hecho Blanco White en Inglaterra por los mismos motivos.

        Milos Forman nos muestra, como en un desplegable, los episodios sufridos por una chica que servía de modelo en el estudio de Goya. La joven, hija de un acaudalado mercader, es acusada de herejía, y este hecho pone de manifiesto hasta qué punto las religiones dogmáticas obligan al hombre a comportarse irracionalmente. Era justamente lo que denunciaba Goya en sus series de grabados. Uno de los más conocidos lleva por título "El sueño de la razón produce monstruos". Y es que más de una vez en España la razón ha sido anestesiada por dogmas de fe y ha dado lugar a los monstruos del fanatismo, de la injusticia, de la estupidez más cruel. Goya, como Jovellanos, fue uno de los pocos Ilustrados españoles, es decir un humanista racionalista, rodeado de una sociedad aterrorizada por supercherías doctrinales.

        Se decía que Goya se estaba quedando ciego cuando los que andaban a tientas eran los demás, jamás tuvo el pintor una visión más clara de lo que ocurría que cuando plasmó esa España llena de fantasmas negros que desgraciadamente aún no han desaparecido: la España negra productora de terror como medio de supervivencia.

        La película no es una biografía del pintor aragonés, es el desarrollo de su grabado "El sueño de la razón produce monstruos" en un argumento sobrecogedor. La ambientación histórica se ha hecho con rigurosidad, la interpretación del pintor por Estellan Skarsgard es magnífica, igual que la del inquisidor Javier Bardem, aunque a veces se le note demasiado complacido en su papel de malo (mucha voz aflautada al principio y mucho cinismo al final) y eso le resta un poco de credibilidad a su personaje. "Los fantasmas de Goya" es una película histórica apasionante y técnicamente puede competir con cualquiera de las grandes superproducciones americanas.

Leopoldo de Trazegnies Granda

LOS FANTASMAS DE GOYA

FICHA TECNICA:

TÍTULO ORIGINAL: Goya's Ghosts
DIRECTOR: Milos Forman.
GUION: Milos Forman, Jean-Claude Carrière.
REPARTO: Javier Bardem, Natalie Portman, Stellan Skarsgard, Randy Quaid, Michael Lonsdale, Blanca Portillo, Unax Ugalde, Simón Andreu, José Luis Gómez, Simón Andreu, Carlos Bardem
GÉNERO: Drama histórico.
FOTOGRAFIA: Javier Aguirresarobe.
MUSICA: José Nieto.
PRODUCCION: Coproducción GB-España; The Saul Zaentz Company.
NACIONALIDAD: Reino Unido, España - 2006.
DURACION: 118 minutos.

RESEÑAS DE OTRAS PELÍCULAS:
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PAGINA ACTUALIZADA EL 5/11/2006



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