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Todo por el chocolate
Editorial Planeta. Lima, 2006
AUTORA: Julie de Trazegnies
Ilustrado por Andrea Paz
(y con dibujos de Baltazar de Trazegnies)

LA DULCE HISTORIA
Por María Amelia Fort de Cooper
Diario El Comercio 12/10/2006 (Lima-Perú)

           
La escritora con su marido
y su hijo Baltazar

      Julie de Trazegnies nos sorprende con el cuento infantil: "Todo por el chocolate", ilustrado por Andrea Paz y publicado por la editorial Planeta.

      La presentación del libro se realizó el pasado sábado en el Centro Cultural de la PUCP, en un auditorio abarrotado de niños. La autora, acompañada por su hijo Baltazar, hizo una deliciosa presentación: Mientras en el ecran se proyectaban, musicalizadas, las imágenes impresas del libro, Julie leía la historia, en la que la protagonista, Ana, aparecía dibujada por Baltazar, principal colaborador de la escritora en su trabajo.
 

 


La autora con el Maestro de
Ceremonias Baltazar
       

      El relato da cuenta de la fascinación de Ana por los chocolates, a tal punto que las tabletas de su dulce preferido empiezan a aparecer en todas partes: las imaginaba instaladas en los cuadros, mesas, adornos, y todos los rincones de su casa. El tiempo se le hacía larguísimo hasta la llegada de su mamá trayendo su preciada golosina.

      La inmediatez del deseo es algo que, generalmente, a los niños les cuesta no satisfacer enseguida; conflicto que está presentado por la autora con fantasía y realismo. A Ana le costaba mucho más trabajo que a Paz, su hermana, el controlar sus impulsos frente al dulce. El resultado de esta incapacidad la perjudicaba en varios aspectos. Lamentaba siempre acabarse muy pronto su chocolate y ver cómo a su hermana le duraba el placer de saborearlo. Una y otra vez Ana se arrepentía de esta ansiedad suya, pero esto no iba acompañado por un decidido propósito de enmienda. Empezó robando un poquito del de su hermana; después se adueñaba de la mitad y, finalmente, terminaba comiéndoselo todo. Poco a poco, el deseo sin brida iba en aumento y los hurtos se sumaban con rapidez. Por fin, la niña empezó a madurar y a dosificar su deseo. Así, "Todo por el chocolate" dejó de representar, finalmente, una pena para convertirse en una alegría.

      El trabajo de la autora es emocionante desde su inicio, en que están escritas en el papel e inscritas en el corazón conmovedoras dedicatorias hechas a sus hijos. Al término de la función Julie firmó los libros que los niños entusiastas le alcanzaban. Sin duda, fue una entrañable mañana para todos los espectadores.

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PAGINA ACTUALIZADA EL 12/10/2006